Hemos estado recibiendo señales desde hace muchísimos años y no hemos sido capaces de registrarlas y menos comprenderlas. Algunas tan sencillas de percibir, y probablemente por esa sencillez es que las dejamos pasar. Día a día la Humanidad se entera, por diferentes medios, de eventos que ocurren en distintas partes del mundo y con estreches de mente, casi con anteojeras, el Hombre se limita a impresionarse sin ir más allá, o a transformarlos en un lamento profundo de un par de segundos.
Ése ha sido el gran error de la Humanidad. Su falta de amplitud de conciencia.
Una de las señales más potentes de los cambios que se aproximan es el nacimiento de los Niños Índigo.
Una nueva raza que comenzó a nacer hace algunos años y aunque parezca extraño, ya existen millones de ellos, de distintas edades y razas. Nacen sabiendo o intuyendo que ellos son puentes entre la tercera y la cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan inicialmente en la familia para luego influir en su entorno. Pueden nacer en cualquier clase socio-económica ya que la importancia radica en que poseen un nuevo estado de conciencia.
Estos niños llegan al planeta con la misión de aumentar la vibración, con muchos humanos vibrando de un modo más alto que el actual, el planeta podrá evolucionar hacia una nueva dimensión y en una vibración propia. La decisión de ampliación de conciencia es una opción individual y como resultado se logra obtener una ampliación de conciencia colectiva.
Existe la teoría que en la Pirámide del rey Netcherjet-Dyoser, la pirámide más antigua del mundo, ubicada en Saqqara, la antigua necrópolis de la Menfis real, existían once cámaras y cada una poseía una vibración distinta, la que era superada por la cámara que la precedía, hasta llegar a la última, la número 11, en que se cumplía el proceso evolutivo y se obtenía la amplitud de conciencia necesaria para vibrar en sintonía cósmica, pasando a ser parte de un solo todo, del Universo infinito, logrando comprender el verdadero significado de Dios y la Creación.
Si esta teoría fuera cierta y se pudiera comprobar, los Niños Índigo nacen con este proceso evolutivo ya efectuado e impreso en su genética.
Vienen tiempos maravillosos para la Humanidad pero, no sin un costo. El mundo no está preparado para los cambios, especialmente aquellas familias que, como núcleo de las sociedades, han forjado su felicidad en lo material dejando de lado sentimientos de cariños puros sin intereses creados. Esta situación hará que no todo sea hermoso, lamentablemente serán necesarios muchos sucesos desde esta fecha hasta el año 2012, que implicarán desventuras y congoja. El Hombre no quiso entender, hizo oídos sordos a su conciencia y no permitió que todo fluyera en forma natural. Ahora tendrá que enfrentar, como un mecanismo de cambio por presión, todo lo que se avecina. Quienes lo superen… estarán preparados para disfrutar una nueva era, un nuevo paso evolutivo de la conciencia individual y colectiva hacia otros estados y otra dimensión.
Estos niños, actores principales del nuevo futuro de la Humanidad, tienen una relación directa con cambios físicos y magnéticos que sufrirá nuestro planeta el año 2012, y esto se explica de la siguiente manera:
Los polos magnéticos del Sol cambian exactamente cada 11 años, de hecho, el año 2001 se pudo comprobar por científicos de la NASA que tal cambio se produjo y el polo norte magnético del Sol, que se situaba en el hemisferio norte sólo unos meses antes del cambio de año, ahora apunta al sur.
En todo caso es una situación esperada y esta inversión debería volver a ocurrir el año 2012 y así sucesivamente, en el apogeo de cada ciclo de manchas solares. Pero lo interesante es que el campo magnético de la Tierra también se invierte, pero con menor regularidad. Las inversiones consecutivas del campo magnético terrestre se hallan espaciadas por intervalos de 5 mil hasta 50 millones de años. Se estima que la última inversión ocurrió hace 740.000 años. Algunos investigadores creen que en nuestro planeta hace ya mucho tiempo que deberíamos de haber experimentado una inversión del campo magnético, pero nadie sabe exactamente cuando puede ocurrir.
Los cambios actuales en el Sol no se limitan al espacio cercano alrededor de nuestra estrella, y esto está confirmado por el físico solar David Hathaway del Centro Marshall de Vuelos Espaciales. El campo magnético del Sol envuelve a todo el sistema solar en una burbuja que los científicos llaman la "heliósfera". La heliósfera se extiende unas 50 o 100 unidades astronómicas, en términos sencillos, más allá de la órbita de Plutón. Adentro de ella está el sistema solar, afuera es el espacio interestelar. Los cambios en el campo magnético del Sol son llevados fuera de la heliósfera por el viento solar, y las perturbaciones tardan alrededor de un año para propagarse desde el Sol hasta las partes externas de la heliósfera, lo que significa que antes pasan por la Tierra. En cada oportunidad que se ha producido una inversión, los efectos en nuestro planeta han sido cada vez mayores.
Podemos pensar que para el próximo cambio uno de los principales efectos se produce a raíz del aumento de vibraciones de la Tierra. El ser humano también deberá, más bien, estará obligado a aumentar el nivel de sus vibraciones para estar en sintonía con el planeta, lo que es parte del proceso evolutivo y de ampliación de conciencia y el que no lo logre, no será parte de todo este maravilloso cambio. Es por eso que siempre hemos hablado de “estar preparados”.
Es en este punto donde se asocia el tema de los Niños Índigo, ya que ellos vienen con el nivel de vibración requerido y como han estado desde su nacimiento cambiando las vibraciones de su entorno, se da el momento que, en conjunto con el cambio físico terrestre, se pueda lograr un cambio en toda la Humanidad, permitiendo así dar un gran paso evolutivo y por ello, hacia la cuarta dimensión.
Otra señal está inserta en un mensaje escrito en piedra hace más de 2.000 años y todo nos indica que la inversión de los polos magnéticos de la tierra se producirá el año 2012, lo que ocasionará que la Tierra aumente su vibración quedando en mayor sintonía con el Universo.
Esta vibración, como ya lo dije, será equivalente a la de los Niños Índigo.
Este mensaje que entregan las Siete Profecías Mayas, contiene una parte de alerta y una parte de esperanza. El mensaje de alerta profetiza sobre lo que va a pasar en estos tiempos que vivimos y el mensaje de esperanza nos habla sobre los cambios que debemos de realizar en nosotros mismos para impulsar a la Humanidad hacia una nueva era. Esto significa que dependerá sólo del Hombre, de su decisión personal y colectiva. Cuando decimos que “el Hombre puede cambiar su destino” es una verdad enorme y ahora llegó el momento de hacerla realidad.
Las interpretaciones de los estudiosos de las Profecías Mayas son absolutamente coincidentes con eventos que están ya ocurriendo.
Y si pensamos en el futuro, nos encontramos con:
“… nuestro mundo de odio y materialismo terminará el sábado 22 de diciembre del año 2012, que para ese día la humanidad deberá escoger entre desaparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo, comprendiendo que todo está vivo y consciente, que somos parte de ese todo y que podemos existir en una nueva era de luz.”
Además dice que: “… a partir de 1999, nos quedan sólo trece años para realizar los cambios de conciencia y actitud de los que nos hablan para desviarnos del camino de destrucción por el que avanzamos, hacia uno que abra nuestra conciencia y nuestra mente para integrarnos con todo lo que existe”.
“Basados en sus observaciones los Mayas predijeron que a partir de la fecha de su civilización, desde el 4 Ahau 8 Cumku es decir desde el año 3.113 AC, 5.125 años en el futuro o sea el sábado 22 de diciembre del año 2.012 el sol, al recibir un fuerte rayo sincronizador proveniente del centro de la galaxia, cambiará su polaridad y producirá una gigantesca llamarada radiante. Para entonces la humanidad debe estar preparada para atravesar la puerta que nos dejaron los Mayas, transformando a la civilización actual basada en el miedo, en una vibración mucho más alta de armonía. Sólo de manera individual se puede atravesar la puerta que permite evitar el gran cataclismo que sufrirá el planeta para dar comienzo a una nueva era, un sexto ciclo del sol”.
“Al final del ciclo cada hombre será su propio juez cuando examine todo lo que hizo en la vida, su manera de actuar día tras día, su comportamiento con los demás, y su respeto por el planeta. Todos se ubicarán acordes a lo que sean, los que conservan la armonía comprenderán lo que sucede como un proceso de evolución en el universo, en cambio habrá otros que por ambición, miedo y frustración culparan a los demás o a Dios por lo que sucederá.”
Según lo que he leído, siete años después del comienzo del último Katum, es decir en 1999, comenzó una época de oscuridad que nos enfrentará a todos con nuestra propia conducta. Un período en que la Humanidad entró al Gran Salón de los Espejos, una época de cambios para enfrentar al hombre consigo mismo, para hacer que se mire y analice su comportamiento con el mismo, con los demás, con la naturaleza y con su planeta. Una época para que toda la Humanidad por decisión consciente de cada uno de nosotros decida cambiar, eliminar el miedo y ver a su prójimo como parte de si mismo.
En otra parte de la Segunda Profecía Maya podemos leer:
“La energía que se recibe desde el centro de la galaxia aumentará y acelerará la vibración en todo el universo para conducirlo a una mayor perfección, esto producirá cambios físicos en el sol y en la tierra, y cambios psicológicos en el hombre alterando su comportamiento, su forma de pensar y sentir, se transformaran la relaciones y los modos de comunicación, los sistemas económicos, sociales, de orden y justicia, cambiarán las creencias religiosas y los valores aceptados. El hombre se enfrentará a sus miedos y angustias para resolverlos, y de ese modo podrá sincronizarse con los ritmos del planeta y el universo. La humanidad se concentrará en su lado negativo y podrá ver claramente que cosa es la que está haciendo mal, éste es el primer paso para cambiar de actitud y conseguir la unidad que permite la aparición de la conciencia colectiva. Se incrementarán los sucesos que nos separan, la agresión, el odio, las familias en disolución, los enfrentamientos por ideologías, religión, modelos de moralidad o nacionalismo, pero también los que nos unen. Simultáneamente más personas encontraran la paz, aprenderán a controlar sus emociones, habrá más respeto, serán mas tolerantes y compresivas, y encontraran la unidad.
“Surgirán hombres con un altísimo nivel de energía interna, personas con sensibilidad y poderes intuitivos para la sanación.
“ ¿Alguien puede dudar que esta última oración se refiera a los Niños Índigos?
Tal como lo expresé al principio, Ellos serán los principales actores del nuevo milenio e intuyen cual es su misión, y están listos para cumplirla.
Cuando los cambios se produzcan, les aseguro que será un golpe más para los escépticos, especialmente para aquellos que ostentan cargos gubernamentales y que han intentado durante los últimos años imponer una hegemonía en nuestro planeta, basada en la fuerza y el temor, creando conflictos internos o bélicos en pos de intereses partidistas, sin pensar en las necesidades de sus pueblos, y la dignidad y el respeto que merece el ser humano.
Malcolm de Rurange Gilchrist
mderurange@hotmail.com